Oración milagrosa a San Expedito

San Expedito, santo guerrero que padeciste persecución y martirio,

Por profesar tu fe cristiana

Joven valiente, que con coraje

enfrentaste al enemigo para proteger tu pueblo

hombre sabio que demostró gallardía,

 que escucho sin postergaciones la voz de Dios y aplastó al demonio.

hoy elevo mi fervorosa plegaria ante ti,

que gozas de la anuencia del Dios Supremo,

 para suplicarte que me protejas,

que nos des tu pronto auxilio y por tu gracia nos otorgues tus cuidados,

protege también a mi familia, parientes y amigos

del enemigo que como cuervo se quiere infiltrar y manipular

para causarnos daño,

ilumínanos para hacer el bien, buscar la paz y desechar y vencer el mal,

Que el día a día suele presentar.

líbranos de toda amenaza y peligro circundante,

de todo enemigo visible u oculto

que nos pretenda menoscabar

Milagroso San Expedito, santo de mi devoción

De tus virtudes otórgame la serenidad

Para que ante las dificultades conserve la calma

De tus virtudes concédeme la templanza

Para que mis decisiones sean firmes

De tus virtudes concédeme la celeridad

Para que mis acciones sean oportunas

De tus virtudes concédeme la valentía

Para enfrentar con vehemencia mis dudas, aflicciones y temores

Sé usted nuestro oportuno amparo en las luchas y pruebas

Os ruego que atiendas mis peticiones

Yo por mi parte te prometo que difundiré tus favores y milagros

Y estaré por siempre agradecido(a)

Amén

Hablemos de San Expedito

Es un Santo que goza de gran popularidad por los feligreses católicos, conocido a nivel mundial como el Santo Patrono de las causas urgentes, por lo que no le deja sus peticiones al tiempo, sino que las atiende inmediatamente tal como lo dice su nombre, “Expeditus” que quiere decir: libre de barreras y rápido para actuar.

Era un militar romano que durante el mandato del Emperador Diocleciano comandaba una legión de infantería pesada y caballería ligera, cuya misión era controlar las fronteras del imperio, conocida con el nombre de la fulminata, la cual fue muy popular tras ganar una ardua batalla mediante un milagro celestial, previo a su conversión, conocido como “el milagro de la lluvia”, ya que los integrantes, así como también las bestias de éste ejército de encontraban sin provisiones de agua ni alimento.

Aconteció entonces, que cielo se oscureció y hubo una gran tempestad que les permitió abastecerse de tan preciado recurso, recogiendo agua en sus cascos, por lo que pudieron recuperar sus energías, tanto Expedito como muchos de los jóvenes soldados a su mando, reconocieron que Dios les estaba ayudando, pues ellos habían elevado sus manos al cielo, invocando a Dios todopoderoso su maravillosa intervención.

Al poco tiempo, San Expedito escuchó el llamado de Dios y se convirtió al cristianismo. No obstante, el demonio se hizo presente tomando la forma de cuervo, y le dijo: “cras, cras, cras” que significa: “mañana”, con lo cual quiso entorpecer y retrasar su decisión de seguir a Cristo, con el firme propósito de que le dejara para después, pues sabía bien que las cosas que se postergan es porque se le resta importancia y en consecuencia muchas veces terminan en el olvido, pero él le respondió categóricamente: “hoddie, hoddie, hoddie” que quiere decir: “hoy” y desde ese entonces se hizo un fiel seguidor de Jesucristo.

Era el tiempo en que no había libertad de culto y los cristianos, por orden del emperador Diocleciano eran perseguidos, encarcelados y martirizados a causa de su fe y Expedito estaba consciente de eso, pero había conocido el amor de Dios y asumió su compromiso fiel a la doctrina cristiana sin mirar atrás, lo que enfureció al emperador considerándolo un insurrecto, por lo tanto ordenó su muerte y la otros soldados, siendo decapitado en la ciudad de Melitene, ubicada en Armenia, el 19 de abril del año 303.